VIOLENCIA AL FIN Y AL CABO.
Probablemente cuando éste artículo de opinión caiga en sus manos querido lector, el número de mujeres muertas a manos de su pareja en lo que va de año, alcance ya la cifra de 62 de las cuáles, más de la mitad fueron asesinadas por el hombre con el que convivían, algunas incluso, en proceso de ruptura ó separación. Aunque no nos pongamos de acuerdo qué término debemos utilizar, violencia de género, violencia familiar ó intrafamiliar, violencia de pareja, violencia doméstica, violencia sexista, violencia machista ó violencia hembrista, son demasiados a mi entender para algo que no deja de ser violencia al fin y al cabo. Estoy seguro que todas ellas repitieron en alguna ocasión frases como la de “yo eso no lo aguanto” ó “conmigo tenía que dar” sin embargo nos olvidamos con demasiada frecuencia que nos puede pasar a cualquiera seamos hombre ó mujer. Esta violencia que nos sacude cada día, no diferencia entre mujeres mayores, inmigrantes ó las que no trabajan, aunque lo tengan más difícil pero no por ello pasa de largo, ante mujeres cultas con un buen nivel de vida.
Los datos siempre fríos nos dicen que son cerca de dos millones de personas las que se niegan a reconocer que sufren violencia. Afortunadamente los tiempos han cambiado y aunque sigue habiendo muchas mujeres en éste país que son rehenes de una sociedad machista, represiva y de sí mismas, no es menos cierto que somos muy complejos y no resulta fácil ponernos en el lugar de una mujer maltratada, a menudo incomprendida, sola y sin los apoyos necesarios y lo que es más necesario, sin el consuelo preciso.
No me gustaría terminar, sin hacer un guiño también a la violencia de la mujer hacia el hombre que también existe aunque en menor medida ó contra otros miembros del ámbito familiar y a la violencia dentro del ámbito homosexual aún desconocido en parte debido, a una sociedad con muchos prejuicios heredados hacia éste colectivo. Le dejo una frase para pensar: dicen que el amor lo inventó un chico con los ojos cerrados, quizás por eso somos ciegos todos los enamorados. Que tenga un buen día.